Este escenario de la normalización del crimen organizado detentando el poder político está vigente plenamente en La Habana y Managua, cuyas dictaduras permanecen intactas; y presenta indicios de desmontaje en Caracas y La Paz
Por: Carlos Sanchez Berzain.
Cometer delitos para tomar y detentar indefinidamente el poder con impunidad y atribuirlos a las víctimas violando judicialmente sus derechos humanos, es metodología de la dictadura de Cuba expandida como terrorismo de Estado en Venezuela, Nicaragua, Bolivia y en sus gobiernos para dictatoriales. El uso de fiscales y jueces como arma del socialismo del siglo 21, judicializando la violación de derechos humanos está vigente, ha producido muertes, miles de presos, millones de exiliados políticos y debe terminar sin impunidad.
Para institucionalizar su sistema dictatorial del socialismo del siglo 21 o castrochavismo reemplaza todos los elementos esenciales de la democracia por mecanismos de “terrorismo de Estado”: cambia leyes que protegen la libertad y los derechos fundamentales por “leyes infames” que violan los derechos humanos, creando un sistema de normas que falsifica la estructura del estado de derecho; controla todos los órganos del Estado copando el judicial, extinguiendo la separación e independencia de poderes; así, judicializa la represión política anulando oposición real y libre asociación política, con lo que construye su “oposición funcional” para operar la “dictadura electoralista” en la que el pueblo vota pero no elige.
Opinion y Analisis.
ANN Noticias.
